Por Harold Isaac y Gerardo Arbaiza
PUERTO PRÍNCIPE/SAN SALVADOR, 29 oct (Reuters) - El Salvador enviará más de 2.000 soldados a Haití para rescatar a personal desaparecido y apoyar las operaciones de seguridad contra las pandillas, informó el miércoles su Ministerio de Relaciones Exteriores, mientras el consejo electoral haitiano aplazó hasta el próximo año las elecciones presidenciales previstas.
El país más poblado del Caribe no celebra elecciones desde 2016 y su último presidente fue asesinado en 2021. Los sucesivos dirigentes de transición han pospuesto los comicios alegando inseguridad, mientras las organizaciones criminales armadas amplían los territorios bajo su control.
Desde 2024, se han desplegado tropas extranjeras en el marco de misiones de seguridad respaldadas por la ONU, destinadas a ayudar a la policía haitiana a garantizar la seguridad en los barrios y allanar el camino para unas elecciones seguras y creíbles.
En julio, el consejo electoral de Haití fijó las largamente esperadas elecciones para el 13 de diciembre, pero a principios de este mes anunció que estaba revisando su calendario, sin precisar nuevos plazos.
El nuevo calendario publicado el miércoles por el consejo fija la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas para el 18 de julio de 2027, seguida de una segunda vuelta y de comicios locales el 4 de octubre.
El anuncio se produce poco más de una semana después de que se denunciara la desaparición de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños tras una emboscada a su vehículo en una zona controlada por pandillas en las afueras de Puerto Príncipe.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció una operación para rescatarlos y desde entonces ha desplegado cientos de soldados en el país caribeño, pero no ha aclarado su estructura de mando, cuánto tiempo permanecerán allí ni qué tareas realizarán.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador dijo el miércoles que Bukele había mantenido una conversación telefónica con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, y que tenía previsto desplegar más de 2.000 efectivos.
La oficina de Fils-Aimé confirmó la llamada en un comunicado separado, en el que señaló que ambos dirigentes "reafirmaron su compromiso de reforzar la coordinación bilateral y la cooperación operativa en el marco de la Fuerza de Represión de las Pandillas (respaldada por la ONU), en particular para apoyar las operaciones de rescate y responder a los desafíos de seguridad".
La oficina no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre si esto significaba que las nuevas fuerzas salvadoreñas se integrarían en la misión respaldada por la ONU o actuarían por separado.
(Reporte de Harold Isaac en Puerto Príncipe, Gerardo Arbaiza en San Salvador y Sarah Morland en Ciudad de México; edición de Muralikumar Anantharaman y Christian Schmollinger; edición en español de Benjamín Mejías Valencia)