​Ya son tres las denuncias por una estafa que suplanta a La Anónima en San Juan

- SAN JUAN

​Ya son tres las denuncias por una estafa que suplanta a La Anónima en San Juan
​Ya son tres las denuncias por una estafa que suplanta a La Anónima en San Juan



Los delincuentes ofrecen supuestos descuentos y beneficios exclusivos para jubilados, pero terminan obteniendo acceso a sus cuentas para gestionar préstamos y realizar movimientos bancarios sin autorización.

La llegada de La Anónima a San Juan no solo despertó expectativa entre los consumidores, sino que también fue aprovechada por estafadores que comenzaron a utilizar el nombre de la cadena para engañar, principalmente, a jubilados.

El fiscal de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, confirmó que durante el último fin de semana se radicaron tres denuncias por esta nueva modalidad delictiva, todas con características similares y con adultos mayores como víctimas.

Según explicó, los delincuentes ofrecen supuestos descuentos exclusivos, promociones especiales y reintegros de hasta el 60% en compras realizadas en La Anónima. Sin embargo, esos beneficios son solo una excusa para acceder a la información bancaria de las víctimas.

"Tenemos tres denuncias que se registraron durante el fin de semana", indicó el fiscal, quien remarcó que las organizaciones criminales suelen adaptar sus maniobras a los temas de actualidad.

"Antes utilizaban nombres como Netfree Jubilados, OSE Jubilados o PAMI Jubilados. Ahora, aprovechando que La Anónima abrió hace poco en San Juan, comenzaron a utilizar esa marca para desarrollar la misma ingeniería social", explicó.

La modalidad comienza con llamadas o mensajes, generalmente a través de WhatsApp, en los que los estafadores ofrecen supuestos beneficios destinados a jubilados. Durante la conversación, convencen a la víctima de compartir la pantalla del celular, paso fundamental para concretar el fraude.

"Generalmente no llaman por una línea telefónica convencional, sino por WhatsApp. Cuando la persona comparte la pantalla, ingresan a su home banking y desde allí solicitan préstamos o realizan distintos movimientos bancarios", detalló Pereyra.

La investigación determinó que los delincuentes no solo transfieren el dinero disponible en las cuentas, sino que también gestionan créditos a nombre de las víctimas para incrementar el monto del perjuicio económico.

"En las denuncias que tenemos, los montos rondan entre cinco y seis millones de pesos", precisó el fiscal.

En algunos casos, incluso, los estafadores obtienen datos biométricos de las víctimas y los utilizan para abrir nuevas cuentas bancarias, lo que les permite mover el dinero entre distintas entidades y dificultar su rastreo.

Para la Fiscalía, detrás de estas maniobras actúan organizaciones dedicadas específicamente a este tipo de delitos, que identifican potenciales víctimas y modifican constantemente sus estrategias para hacerlas más creíbles.

"Hacen un trabajo de ingeniería social. Detrás hay una organización criminal que va captando jubilados para llevar adelante estas maniobras", advirtió Pereyra.

Ante esta situación, desde la UFI de Delitos Informáticos reiteraron una serie de recomendaciones para evitar caer en estas estafas: no compartir la pantalla del teléfono, no brindar usuarios, claves ni códigos de verificación, desconfiar de promociones recibidas por WhatsApp o redes sociales y corroborar cualquier beneficio únicamente a través de los canales oficiales de las empresas.

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