La reciente sesión en la Legislatura de San Juan ha dejado al descubierto una grieta que parece priorizar la lealtad partidaria por sobre la soberanía territorial. El rechazo a las declaraciones del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela —quien sugirió la entrega de soberanía sobre las Islas Malvinas como moneda de cambio—, fue aprobado, pero no sin antes exponer la preocupante postura del bloque Justicialista.
EL PARTIDISMO SOBRE EL PATRIMONIO NACIONAL
Resulta alarmante que, ante una ofensa directa a la Constitución Nacional y a la memoria de nuestros héroes, la mayoría de los diputados del PJ optara por la abstención. Esta decisión no es neutral es un silencio cómplice que sugiere que el "daño" político de contradecir a un par ideológico es más temido que el daño institucional de regalar, aunque sea de palabra, los límites de nuestra patria.
Especulación política: Mientras legisladores como Gustavo Usin reclaman defensas claras y sin matices, el justicialismo sanjuanino prefirió el cálculo estratégico.
La contradicción del PJ: ¿Hasta qué punto llega el compromiso con la provincia si, ante una afrenta a los límites y derechos soberanos, se prefiere no votar para no incomodar a una figura del mismo partido?
CONCLUSIÓN
La política no puede ser un juego de protección mutua cuando lo que está en juego es la integridad territorial. La abstención mayoritaria del PJ en este repudio no solo debilita la postura de San Juan frente a la irresponsabilidad de Quintela, sino que envía un mensaje peligroso: para algunos, la camiseta partidaria pesa más que la bandera nacional. La defensa de lo nuestro debe ser absoluta, sin lugar para grises ni especulaciones de pasillo.
DIPUTADOS APROBARON EL REPUDIO A QUINTELA CON ABSTENCIÓN MAYORITARIA DEL PJ
- SAN JUAN
